lunes, 7 de julio de 2008

¡Viva el pulpo y el Ribeiro!

Jueves, 26 junio. Melide-Santa Irene
¡Que viva el pulpo y el Ribeiro! Menuda pulpada nos pegamos ayer en Melide. Siguiendo las recomendaciones de Alex (eskerrik asko guapo!!!) y un veterano bicigrino (zuri ere!!!) allá que nos fuimos Bea, Juan, Tammy, Alicia, Gretta y yo a casa Ezequiel. El menú: ensalada, pulpo, tarta de queso casera de postre y Ribeiro, mucho Ribeiro. Dos jarras; habíamos sacado una, se terminó y pedimos media más. Al final nos sacaron una entera y aún nos hubiéramos bebido tres. Afrutado, fresquito... mmmmh. Buenísimo. Y el pulpo también. Pero lo mejor fue lo bien que nos lo pasamos. Estábamos todos excitadísimos, hablando y riéndonos sin parar, acelerados. Brindamos por los mejores peregrinos del camino, por nosotros y por el bodorrio en Santiago, pedrusco mediante. Chicos, cómo os lo hubiérais pasado... Os echamos de menos muchísimo, hubiérais disfrutado un montón.
Y lo bien que me sentó el Ribeiro; volví al albergue que ni por una pasarela. A ver si el truco va a estar en darle un buen lingotazo mañanero antes de salir...
Esta mañana hemos desayunado como reyes en el albergu; ayer habíamos comprado napolitanas en el súper y con unos cafés para llevar del bar de enfrente nos han sabido buenísimas.
Y he empezado a andar como una persona casi normal. Ya no parezco House, ni Lina Morgan. Exceptuando las cuestas abajo, claro. ¡Me tendrías que ver andar! Como una señorita.
La etapa de hoy se ha hecho larga y eso que hemos parado un montón. O igual precisamente por eso. A tomar un café al de unos kilómetros, en Arzua un bocadillo de queso, un poco más adelante uno de tortilla... Al principio del día se andaba muy bien, casi hacía hasta un poco de frío. Pero luego ha empezado a salir el sol y hemos pasado bastante calor. Y han sido más de 30 kilómetros, así que hemos llegado al albergue casi a las cinco y media. Y reventados, claro. Creo que es el día que más KO estoy: cansada, con mucho sueño y me arden las plantas de los pies. ¿Psicosomático?
Por cierto, tengo pendientes nuevos: una vieira y un cupido (y no, no ha vuelto a aparecer el francés). Gracias bruji!!! Tammy también tiene los suyos: una sandalia (nunca se las quita cuando llegamos al albergue) y un símbolo celta. Y Alicia, cómo no, una brujita con escoba y todo. Qué grande es para lo pequeñita que parece.
Ha sido una suerte volver a tener a Bea y a Juan con nosotros. Se ríen ellos, de ellos, de ti y te hacen reirte con ellos. Bea sigue llamándonos lagartas a todas las que osamos mirar a su chico; Juan, con sus "mirada de un niño" y su "buenos días familia, hoy vamos a construir un sencillo hórreo" ha conseguido hacer que me estuviera riendo durante diez minutos seguidos. Bea estaba un poco flojita al final, pero ha sido plantarse el ipod de Tammy y volver a sonar los tambores de Moria; nos ha adelantado como una flecha y ha llegado la primera al albergue. Con la caña que llevan encima, no me extraña; en dos días se han hecho la friolera de 70 kilómetros.
Al final hemos podido quedarnos en Santa Irene. Como el albergue no es muy grande (creo que no llega a 40 camas) pensábamos que íbamos a tener que andar hasta Pedrouzo (tres kilómetros más) pero ha habido suerte. Me imagino que el sitio, justo al lado de la carretera y sin nada alrededor (nada es nada, absolutamente nada), tampoco lo hace muy atractivo. Así que para cenar hemos tenido que volver un kilómetro camino atrás (atrás, sí, atrás) a un restaurante. Y otra vez cena con Ribeiro. Pulpo ya no hemos repetido, pero nos hemos vuelto a quedar sin empanada. Es el segundo sitio del día que se ha acabado ya; a ver si también va a haber que madrugar para comer empanada.
La cena ha sido super divertida. Andábamos cantando canciones brasileñas tipo Xuxa, un grupo que no entiendo por qué extraña razón conocen Alicia y Bea, Samba de Janeiro... En plan tonto. Y de repente escuchamos una voz con acento brasileño desde la mesa de atrás. "Disculpen, pero les estaba escuchando y no puedo seguir comiendo. Esa música no es representativa de mi país; para conocerla tienen que escuchar a los grandes compositores". La señora estaba a punto de explotar; le temblaba hasta el labio y creo que nos hubiese clavado el cuchillo que tenía en la mano de haber podido. Mudos nos hemos quedado; ni Tammy le ha querido decir que era brasileña. Eso sí, Bea le ha saltado un "pues Macarena tampoco es representativo de España y ahí está" y se ha quedado más ancha que larga. Con dos cojones, sí señor. Fin de la conversación y vuelta a la cena.
Y de vuelta al albergue... CORAÇAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAO!!!! El grito de guerra de Bea. Estaba convencida de que una de las canciones del ipod de Tammy tenía una canción con ese estribillo y no ha parado hasta encontrar la palabrita en una de ellas. Así que hemos bajado las cuatro (Juan se había quedado viendo el partido) gritando como locas y bailando samba. Porque somos así.
Con todo, mañana nos toca un día tranquilo. Quince kilómetros, hasta Monte de Gozo. Queremos exprimir lo poco que queda de camino al máximo. Desayunito en Pedrouzo y para mediodía allí. O más tarde. Como el albergue es grande (enorme, la verdad) no vamos a tener problemas de plazas. Por fin.
Esto ya parece el mundo al revés. Los papeles se han invertido: mis rodillas casi no me duelen, Bea está casi muerta y Tammy ha preguntado cuándo íbamos a cenar (y nosotras que pensábamos que comía en el baño porque nadie nunca le ha visto ingerir comida). ¡Estar tan cerca de Santiago nos ha vuelto locos!

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Ya no he podido parar, en un momento he quedado preso de tus recuerdos comentados TÚ CAMINO y no he podido parar hasta leerlos todos de una vez, con los ojos llenos de lágrimas y con el pulso acelerado, que envidia, que ratos, que gente hemos conocido.¡eh!
No le des más vueltas, el Camino engancha, convencete y disfrutalo cuanto puedas.
Después de leerte, lo cual me encanta, se nota la mano, me ha venido a la memoria mi amiga Ana.
El viernes estuve comiendo con ella, hacia una semana que había vuelto de Burgos sólo había podido llegar hasta allí, esta era la primera vez, ya no que iba al Camino, sino que se ponia la mochila a la espalda y andaba mas de tres horas seguidas,etuvo preguntando a unos y otros como hacer la mochila, que llevar, como comer, etc., eso que uno con ilusión intenta ignorantemente preveer, y ha vuelto, bueno, que te voy a contar?, deseando que venga junio del año que viene para volver ¿que tendrá el Camino?
Ana es como cuatro dedos más alta que yo, con rastas, fuma tabaco de liar y algunas hiervas que no me acuerdo como se llaman, imaginate en un restaurante cuando me encontró, (ella sabía que yo tambien había ido al Camino), se colgó de mi cuello y se puso a llorar como una magdalena ¡¡que bonito!! ¡¡que bonito!! sólo, etre sollozos, era lo que me decia, que se sentía feliz y que le había encantado, ¿Que tendrá el Camino? y eso que ella para nada, ha tenido ni "macho alfa" ni "puñetas", mira como és que no fué a la calle Laurel porque no conocía a nadie y se quedó leyendo en el albergue, dice que ha disfrutado de su SOLEDAD, que le ha encantado la "anarquia" que se podía permitir, me comentaba que casi le molestaba que le hablaran, quería continuar con su soledad y disfrutarla. Ella tambien tien su Camino, no es el nuesto, pero el suyo, lo ha exprimido lo ha saboreado, lo lleva en la sangre, se le vé en el brillo de los ojos cuando te habla de él, seguro que vuelve y cuando acabe seguirá con su camino, ella es de las personas que repetirán mas de una vez para vivir varios caminos.
Como ya no te quedan etapas, me gustaría, si no es mucho pedir, y con todo el tiempo del mundo, que hicieras un Capitulo (no final) sino de después, enseñame como describir con letras esas sensaciones y esos recuerdos tuyos/nuestros propios y compartidos que tan felices nos hace todos el recordarlos y en los que todos coincidimos, UN BESO
PEP

Anónimo dijo...

me está dando envidia...
bsos
nagore

Mirari dijo...

¡Cuando quieras nos vamos de pulpada mano a mano!
Besitos guapa